Esta Hacienda es como un oasis donde los sueños se hacen realidad, es el entorno natural ideal para vivir y disfrutar de la naturaleza; para celebrar bodas de ensueño o diferentes eventos que requieran este maravilloso entorno.
Está formada por una casa principal y otras 2 indenpendientes dentro del recinto.
Consta de muchas dependencias en cuevas como la bodega de vinos enrejada, varios baños con motivos árabes y jacuzzi, tablao flamenco, tetería, gran pajarera, y destaca el dormitorio con baño y jacuzzi conocido como la Suite Morayma.
También consta de una gran piscina con jacuzzi y escalera romana, de un estanque de riego árabe autónomo y programado y 400 metros cuadrados de caballerizas con estanque de patos.
La casa principal es de 320 m² con calefacción central, amplio salón, comedor y cocina-comedor de la época, todas ellas con sus chimeneas, cinco dormitorios, con baño individual decorados con motivos árabes de la época y armarios empotrados, más dos dormitorios supletorios.
Gran porche de 150 m² cubierto con parras, barbacoa clásica argentina, horno de leña típico de la época, baño exterior decorado con motivos griegos y gritería de latón.
La Hacienda abarca en sus alrededores árboles frutales, rosales, plantas aromáticas autóctonas, un mirador y pista de baile de 160 m² con capacidad para 200 personas, decorado en granito y suelo árabe, parking con capacidad para 8 coches, iluminación nocturna y de ambiente en colores verde, amarillo y blanco.
Pertenece a la Hacienda una ermita (obispal) activa con capacidad para 150 personas.